lunes, 8 de octubre de 2012

Un nuevo record de derretimiento polar



La mayor parte del Océano Ártico se encuentra congelado y cubierto con hielo durante los meses de invierno. Cada verano, en cambio, una porción de ese hielo se derrite. Los científicos de National Snow & Ice Data Center (NSIDC) observaron este fenómeno durante los meses más cálidos, y se reportó que este verano ha sido el más severo comparándolo con los últimos 30 años.


El Ártico juega un rol importante para la agricultura, la precipitación y el clima de todo el planeta y para los animales que aún habitan este mundo congelado. Se puede decir que los impactos del derretimiento del Ártico ya se están sintiendo.

El más reciente informe señala que hubo 3.49 millones kilómetros cuadrados de hielo este verano, llegando al punto más bajo del año. Actualmente, debido a la pérdida de hielo, la superficie congelada del ártico es solamente la mitad de lo que existía en 1970.

Una de las especies más afectadas es el oso polar. Tienen grandes dificultades porque estos animales viven y cazan, la mayor parte del tiempo, sobre este hielo, el cual sigue disminuyendo. Pero los peligros no se limitan a los osos polares, sino a todas las especies que habitan en este mundo. Según el estudio, el derretimiento de las capas de hielo podría extinguir la mayor parte de la vida en el Ártico.

El hielo está declinando con mucha velocidad. “Yo opino que dentro de 20 años usted puede ir al Ártico en agosto y no habrá mucho hielo marino”, dijo Mark Serreze, un científico medioambiental y director del NSIDC. Serreze estudia el Ártico cada año y participó en esta observación.

Según Serreze, ya estamos comprometidos con el calentamiento global, pero los problemas serán regionales y habrá que tomar precauciones antes de que se forme un problema más grave. “Vamos a tener que adaptarnos,” dijo Serreze. “Algunas áreas se calentarán más que otras”, añadió.

¿Cómo repercuten estos cambios para el Ecuador?

La pérdida de hielo en el Ártico no llega a afectar a la región con seria gravedad como en el Hemisferio Norte. Pero, sin embargo, los glaciares del Cotopaxi, Chimborazo, Cayambe, Antisana, etc., sentirán los impactos del calentamiento del planeta.

“La pérdida de la nieve y el hielo del Ártico realmente va a amplificar los cambios de temperatura en todo el mundo”, dijo Serreze. “Lo que pase el año que viene… vamos a tener que esperar y ver”, concluyó.
 
                                             Sophia Rodríguez
                                                                                                                      Comunicación MIC

miércoles, 3 de octubre de 2012

‘Curiosity’ de la NASA, en Marte



El Curiosity empezó su largo viaje a Marte el 26 de noviembre de 2011 y llegó a su destino el 6 de agosto de 2012. Sin embargo, ¿cómo hizo su aterrizaje la nave de tamaño de un carro?


Grafica del momento final de descenso del Curiosity.
Cuando la nave entró en la atmósfera de Marte fue protegido por su casco y un recubrimiento llamado aeroshell, que incluye un protector de calor y es el escudo más grande jamás utilizado para una misión al planeta rojo.
El descenso y aterrizaje comienza cuando llega a la atmósfera de Marte, aproximadamente 131 kilómetros por encima de la superficie del cráter Gale, lugar de aterrizaje, y termina cuando el vehículo aterriza de manera segura en el planeta.
Este “Laboratorio de Ciencia en Marte” como se denomina al Curiosity,  utilizó también el paracaídas más grande jamás construido para una misión planetaria. El paracaídas tiene 80 líneas de suspensión, y es más de 50 metros de longitud, y mide casi 16 metros de ancho.
Dado que el Rover Curiosity es demasiado grande para utilizar bolsas de aire para amortiguar su aterrizaje, la nave espacial utilizó una “grúa cielo” para bajarlo a la superficie.
La información proporcionada por la NASA, desde su página web oficial, señaló que esta etapa es la más crítica. Se utilizaron cohetes de desaceleración para preparar el vehículo para aterrizar en la superficie de Marte.
Un sistema de radar transmitió información sobre la altitud de la nave espacial y su velocidad. Cuando se acercaba a la superficie, un sistema de sensores ubicó el sitio de aterrizaje y realizó el corte final de los anclajes para que el sistema de descenso cayera lejos del Curiosity.
  
Agua en Marte
Este diagrama, sobre la fotográ original, grafica un posible flujo de agua.
Hasta ahora el Curiosity ha realizado varias mediciones atmosféricas y ha empezado su exploración terrestre. “Las temperaturas durante el día son una sorpresa y muy interesante”, dijo Felipe Gómez, del Centro de Astrobiología en Madrid, en un comunicado. Tomando en cuenta que se han registrado temperaturas de 43 grados. Mucho más altas de las esperadas en esta época.
El principal objetivo de la sonda  marciana es determinar si el área Gale es, o fue capaz de soportar vida microbiana. La mayoría de los investigadores piensan hoy en día que Marte es demasiado seco y frío para albergar vida tal como la conocemos.
Según la misma NASA, con el Rover Curiosity ha encontrado las primeras pruebas claras de agua en Marte. Tras analizar las imágenes enviadas por el vehículo espacial, los científicos han señalado que es la primera vez que se encuentran en la superficie marciana rocas que presentan erosiones propias del flujo de una corriente de agua, como un río o un arroyo.
Así, la NASA informó que la piedra que muestra la fotografía está redondeada y situada encima de una gran roca. “Es demasiado grande para que haya sido movida hasta allí por el viento”, explicó la científica del Instituto de Ciencias Planetarias de Tucson, Rebecca Williams.
Por su parte, el investigador de la Universidad de Berkeley (California), William Dietrich, ha indicado que “teniendo en cuenta el tamaño de las piedras, se puede deducir que el agua se movía a unos 0,9 metros por segundo, con una profundidad que a una persona le llegaría al menos hasta los tobillos”.
Los científicos han apuntado que también sería importante conocer el tamaño de la corriente. “En los lugares donde al agua fluye son habituales los microorganismos”, ha indicado Williams, que ha añadido que “este tipo particular de roca podría ser un buen lugar para preservar los componentes que la ciencia asocia con un ambiente habitable”.
Aún así, la NASA aún no ha decidido si la losa de roca merece un análisis químico, o si hay mejores objetivos para Curiosity. En este sentido, los expertos han indicado que "las preguntas existentes acerca de la habitabilidad de Marte van más allá de una simple observación del agua en el planeta”.

Comunicacion MIC

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Mi experiencia en el Museo Interactivo de Ciencia



Mi recorrido en el Museo Interactivo de Ciencia abrió más mis ojos, pero también mi percepción del mundo en el que vivimos. Al llegar a la entrada del museo me encontré con un paisaje lleno de vida y naturaleza, diferente a lo que me esperaba en una ciudad metropolitana como Quito.
 
Luego de visitar cada exposición, salía con un punto de vista diferente. La sala La Mente, por ejemplo, me ofreció la oportunidad de poner mi cerebro a prueba, con actividades que iban más allá de solo informar, sino de darme una inolvidable experiencia, participando e interactuando, que en mi opinión, es una forma eficiente de enfocar el conocimiento.

La importancia de los sentidos, y como colaboran y trabajan junto con el cerebro humano, se volvió algo muy real para mí, durante mi tiempo en la sala La Mente. Es algo que muchas personas no toman en cuenta. Esta experiencia me hizo entender que la mente es más poderosa que lo que uno cree.

En una de las actividades, la mediadora que nos acompañaba nos mostró cómo el cerebro crea ilusiones. Algo que llamó mi intención fue una rueda que aparentemente era en negro y blanco, cuando la mediadora nos pregunto si veíamos otros colores yo y un grupo de personas estábamos de acuerdo con que no había más colores en la imagen. La mediadora, con una sonrisa giró la rueda, y con incredulidad vimos colores como amarillo, verde, y rojo. Todos estábamos ansiosos por escuchar una explicación, la cual era que la mente crea ilusiones en espacios blancos por la velocidad de giro de la rueda, en este caso, remplazando los espacios blancos con colores.

Otro aspecto del MIC, que me impacto, fue la historia que aún se conservan detrás del museo. Entré al Museo de Sitio, una sala con telares antiguos, que pertenecieron a lo que antes era la fabrica La Industrial, un lugar con varias maquinas antiguas, oscura y muy ruidosa. Este espacio me transporto a la época en cuando estaban en uso. Al dar unos pocos pasos inmediatamente estaba envuelta en fuertes sonidos que estas máquinas creaban, y al instante me dio la sensación de estar en un lugar con una rica historia, de una época cuando yo no existía.

Aprecié la película que mostraba entrevistas de las personas que antes llamaban en este lugar, un espacio que se convirtió en su vida, en “lo único que sabían hacer” y que ahora es el MIC.

La conservación y la protección del medio ambiente es un tema que siempre me ha interesado. En el MIC, este tema es de mucha importancia y me gustó el enfoque de acercarse a los niños de una manera práctica y a la vez divertida. Sin embargo, opino que este tema se podría reforzar utilizando el gran espacio de naturaleza en el exterior del museo.

Un aspecto muy impresionante es como colaboran con las poblaciones y barrios alejados del MIC y les permite acceder a este lugar y puedan tener una experiencia que difícilmente podrán olvidar.

Por esto quise colaborar con el MIC, porque esto es la prueba que este museo le interesa, más que todo, socializar la ciencia entre las personas que en este país habitan. Esta y otras razones crearon mi interés en ser parte de un equipo enfocado en la educación informal al mundo en que vivimos.

Siendo de New Jersey, estudié periodismo y he trabajado en varios medios de comunicación y tengo un gran interés en la humanidad y en el planeta. Mis experiencias periodísticas me pusieron en contacto directo con el mundo y con las comunidades. Pero aspiro ir más allá y hacer algo que en realidad impacte al planeta. Es así que decidí ser parte de este museo y de los varios proyectos que ellos ofrecen a la comunidad. Todavía tengo mucho que aprender y espero lograrlo con el MIC.

Sophia Rodríguez
Comunicación MIC


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Un hábitat generador de vida



Los páramos desde cualquier punto de vista ya sea ecológico, biológico o cultural; son muy importantes para el desarrollo de la vida. En ellos se encuentras zonas muy frágiles y sensibles, de las cuales dependen muchos animales y personas.


¿Dónde se encuentran los páramos?
En América del sur se encuentran las más grandes extensiones de páramo del mundo, esto, debido a su ubicación geográfica y al clima que en esta zona prevalece la mayor parte del año. Además del Ecuador, encontramos estos ecosistemas en Venezuela, Colombia, y Perú.  Asimismo, a los largo de América existen páramo en Panamá y Costa Rica, pero son ecosistemas característicos de la zona tropical del planeta y prevalecen en las partes altas cercanas a la línea equinoccial. Según una publicación de Héctor Herrera, realizada en septiembre de 2012 en Interamerican Association for Environmental Defense, el Ecuador cuenta con una superficie de 12.603 km2 de páramos, aproximadamente la superficie de la provincia de Manabí.
Se ubica entre los 3000 hasta aproximadamente los 5000 m., limitados casi siempre por la presencia de nieve y hielo de las cumbres más altas. Los páramos se han constituido en un sistema hídrico de vital importancia, conformado por humedales (lagunas, ojos de agua, pantanos, charcos), ríos y cascadas. Que proporcionan gran parte del agua que consumen los seres vivos.
Se puede comparar al páramo como una esponja, este absorbe el agua que recibe de la lluvia o de los deshielos para luego formar lagunas y ríos que llegan a las partes bajas. Además, esta agua llega hasta las zonas rurales y urbanas. Muchas ciudades como Quito, en  Ecuador; Bogotá, en Colombia; Mérida, en Venezuela; Piura en Perú; dependen casi exclusivamente del agua que viene de los páramos.

La biodiversidad única del páramo
Cuando se camina por estos fríos parajes, existe la sensación de desplazarse sobre una gigantesca esponja llena de agua. A cada paso, los pies se hunden en esta extensa alfombra verde cubierta de este tipo de vegetación andina. Es un ambiente muy húmedo,  la ropa se moja, o al menos se humedece, luego de varios minutos de caminata.
En una publicación de la Universidad Mayor de San Andrés, titulada “Botánica Económica de los Andes Centrales”, define a los páramos de nuestro país como una “notable biodiversidad a escala de ecosistemas que se presenta en el Ecuador gracias a tres factores principales: la situación ecuatorial, la presencia de la cordillera de los Andes y otras sierras menores, la existencia de una fuente perhúmeda amazónica y de varias corrientes marinas frías y cálidas frente a las costas”, es decir, que suma una serie de condiciones únicas que hacen de este un ecosistema sumamente importante.

Según la misma publicación, en los páramos del Ecuador crecen 628 especies endémicas (especies que existen únicamente en el Ecuador y en ninguna otra parte del mundo), lo que representa el 15% de toda la flora endémica del Ecuador y el 4% del total de la flora del país.
Los páramos son los ecosistemas de montaña más ricos en especies. Además de las plantas, los animales también se adaptaron. Se pueden ver en este hábitat animales de gran tamaño como el oso de anteojos, el tapir andino, venados, pumas, el lobo de páramo, y otras especies más pequeñas como conejos, cuyes, ratones, y muchas especies de insectos y  aves.

Achachay que frío, una historia de hielo y paja

Una gran parte de los páramos está poblada por pajonales (Calamagrostis intermedia), que es una planta muy fuerte que crece desde los 2.800 hasta los 3.500 m.
Además de colaborar con la recolección de agua, la gente le da muchos usos artesanales. Con la paja se elaboran canastas, bandejas y cestas, pero el uso predominante es para cubrir los techos de las casas y chozas.
Además, hasta hoy en día se conserva un uso tradicional para esta planta, aunque está a punto de desaparecer, pues solo existe una persona que lo realiza, el transporte de hielo desde las cumbres de los nevados hasta las ciudades.
El “último hielero del Chimborazo”, Baltasar Ushca, se inició en este duro trabajo a los 13 años de edad, cuando aún no existían las fábricas de hielo y la única manera de saborear un helado en Riobamba era con el hielo que Baltasar sacaba del Taita Chimborazo.
Hace muchas décadas era común ver a los “hieleros”, personas que viajaban desde los pueblos y ciudades para traer hielo de los nevados de la sierra ecuatoriana. Era en el tiempo en que los refrigeradores y congeladores no eran populares.
El Chimborazo con sus 6.310 m., es la montaña más alta del Ecuador, y durante muchos años ha sido testigo de cómo de sus faldas se ha extraído el hielo para ser transportado, envuelto en paja de páramo, a los mercados de las ciudades cercanas. Actualmente, este hielo sirve para elaborar los tradicionales raspados y jugos.
Actualmente, Baltasar Ushca, con sus 69 años encima, todavía arranca una parte de los hielos eternos del coloso de los Andes para llevarlo hasta el mercado de Riobamba. No gana mucho dinero pero su mayor recompensa está en los gesto de amistad y admiración que recibe cuando llega al mercado de Riobamba.
Baltazar aparenta mucha vitalidad aún, pero un dicho popular señala que “los años no pasan en vano” y en algún momento el peso de los años lo obligará a dejar de subir a al Chimborazo.
Con él se va muriendo esta bella tradición. Luego de él, ¿quién será el encargado de seguir proporcionando este valioso elemento para la realización de los jugos?, pues, sin el hielo del volcán su sabor tal vez no sea igual.